La prohibición de la simbología comunista y nazi en Europa

Se dice que la guerra es tan antigua como la propia humanidad. Durante el s.XX se sucedieron toda una serie de conflictos que dejaron tras de sí millones de muertos en todo el viejo continente. Sin embargo, dentro de los conflictos la experiencia vivida durante la Segunda Guerra Mundial es sin duda la más trágica y la contienda que ha traído más repercusión de la historia; no simplemente por el número de víctimas, sino por las consecuencias que ésta trajo una vez concluida: nueva reorganización de Europa y Asia, la creación de Naciones Unidas y el derecho internacional contemporáneo con los juicios de Nuremberg y Tokyo o el inicio de la Guerra Fría con dos frentes claramente diferenciados. Aparte, muchas medidas fueron tomadas con el fin de satisfacer los derechos de las víctimas: purgas en los sistemas políticos de los países vencidos, indemnizaciones millonarias a pagar a los Aliados o la adopción de nuevas constituciones democráticas en los Estados vencidos.

De entre todas las consecuencias que hemos mencionado hasta ahora, se puede desprender que la mayoría de ellas, si no todas, estaban orientadas a la no repetición de un conflicto de tales características y al resarcimiento de las víctimas. Es debido a esto que, al inicio de los años 50, en la Alemania divida se prohibió la utilización de simbología nazi, incluida la esvástica o cruz gamada. El por qué de esta decisión es fácil de entender ya que, bajo este símbolo, millones de personas  murieron en toda Europa y es por ello que las víctimas supervivientes de aquella contienda pudieran sentirse ofendidas si ese símbolo siguiera utilizándose. De igual modo, al prohibir la esvástica el Estado alemán está haciendo una advertencia a nuevos colectivos de ideología neonazi que pudieran existir, transmitiéndoles el mensaje de que Alemania no volverá a tolerar una ideología con un trasfondo como es el del nazismo.

Sin embargo, si entendemos que el derecho a la reparación de las víctimas prevalece sobre el derecho a la libertad de expresión de los seguidores del nazismo, ya que estos tienen millones de muertos a sus espaldas, alguien se podría preguntar, ¿por qué no ocurre lo mismo con la simbología comunista, si bajo el Gobierno comunista de Stalin murieron millones de personas?

La respuesta a esta pregunta tiene un doble trasfondo, tanto político como jurídico, el cual intentaremos analizar siempre desde el punto de vista de los derechos de las víctimas, que es el único que debe prevalecer en un contexto de transición política hacia la paz y la democracia, por encima de cualquier ideología (a pesar de que en estos contextos de transiciones hay muchos intereses enfrentados). Para ello, primero analizaremos la experiencia tanto europea como, concretamente, alemana en lo que a la prohibición de la simbología nazi refiere para posteriormente compararla con la comunista y poder así averiguar cuál es la diferencia entre ambas.

El Código Penal alemán establece en su art.86a la pena de tres meses de cárcel a:

“Quien distribuya en el interior medios de propaganda o los produzca para su divulgación en el país o en el exterior; los tenga disponibles, los introduzca o los exporte, o los haga accesibles públicamente en archivos de datos electrónicos

1. De un partido declarado por la Corte Constitucional Federal como inconstitucional o de un partido o asociación de la que indiscutiblemente se haya corroborado que es una organización sustitutivo de un partido de esta índole”.

Esta exhaustiva redacción del art.86a, en especial la del párrafo primero, responde a la necesidad no sólo de prohibir partidos o simbología nazi expresamente, sino también la de partidos y simbología neonazi, los cuales nacieron una vez los Aliados hubieron iniciado su proceso de “desnazificación” de Alemania y Austria. Estos nuevos grupos empleaban simbología expresamente no nazi con el fin de aprovechar cualquier laguna legal existente para poder manifestarse, pero la cual tenía un trasfondo idéntico a la original.

El uso de esta simbología, sin embargo, no es absoluto, y es necesario que sea matizado. Utilizaremos para ello un caso ad hoc. En 2006 un juzgado de la ciudad alemana de Stuttgart condenó a un comerciante por poner a la venta simbología antinazi (la esvástica bajo una barra roja), pues efectivamente estaba utilizando un símbolo prohibido por la legislación alemana vigente, como es la esvástica. Sin embargo, un año después, tras la apelación del condenado, la Corte Federal de Justicia de Karlsruhe modificó la sentencia de este juzgado, estableciendo que la prohibición de la esvástica no puede aplicarse a objetos con un claro ánimo antifascista o antinazi, pues el propósito de éstos es totalmente opuesto a lo que representa un símbolo nazi.

Esta interpretación del ánimo con el que se utilice un símbolo en cuestión es también aplicada a los casos en los que la comunidad hindú representa la esvástica como un símbolo de paz (recordemos que este símbolo no es de creación propiamente nazi, sino que su invención se remonta a antes de Cristo).

A la luz de esta prohibición del uso de la simbología nazi, numerosos países europeos siguieron su ejemplo, penalizando a quienes hicieran apología del nazismo o utilizaran su simbología. Sin embargo, a día de hoy no contamos con una prohibición general europea de la simbología nazi, aunque sí con una condena política de todos los Estados de la Unión Europea ante no solo el régimen nazi, sino también el régimen comunista de Stalin. En efecto, el 23 de septiembre de 2008 el Parlamento Europeo proclamó el 23 de agosto el Día Europeo Conmemorativo de las Víctimas del Estalinismo y el Nazismo.

Vemos como con una declaración a nivel europeo se pretende realizar una equiparación de dos regímenes totalitarios con millones de víctimas a sus espaldas. La condena del nazismo es una práctica que nunca ha estado cuestionada, pues la repercusión de sus actos es por todos conocida, sin embargo, la condena de los regímenes comunistas en toda Europa ha pasado desapercibida por la población europea en general, quedando circunscrita únicamente a un asunto privado del Estado en cuestión. Es por ello que, tras el intento de la Unión Europea de proponer una prohibición general en los Estado de miembros del uso de la simbología nazi, un grupo de Estados que sufrieron la represión comunista quisieron incluir en esta misma norma la prohibición de tal simbología. Concretamente: Estonia, Lituania, Eslovaquia, Hungría y la República Checa, arguyeron:

“Queremos un tratamiento equitativo con otros males totalitarios como el sistema comunista. Si decidimos prohibir unos, deberíamos prohibir todos los demás”

La prohibición de simbología comunista ha sido tema de amplia discusión en Estados del este de Europa. En países como Moldavia no deja de ser llamativa esta prohibición, la cual se consolidó en 2012, siendo el Partido Comunista Moldavo la fuerza política más votada y por lo tanto, no pudiendo hacer propaganda de su propia ideología. Letonia por su parte restringió en abril de 2013 el uso de simbología comunista y nazi, extendiendo esta prohibición a festejos o eventos deportivos. Polonia, tras una dura negociación parlamentaria, ya aprobó en 2009 una ley similar, equiparando ambos regímenes represivos.

Hungría, por otro lado anuló en 2013 una ley de 1993 que prohibía ambas simbologías por considerar que dicha ley “podría conducir a fallos contradictorios”. Y es que el caso de Hungría ilustra perfectamente  la diferente concepción que se ha tenido históricamente entre el régimen nazi y comunista.

El 11 de marzo de 2004, el Tribunal del Distrito Central de Budapest condenó al vicepresidente del Partido Obrero Húngaro, Attila Vajnai, por portar un símbolo totalitario, en este caso una estrella roja durante un mitin político (símbolo prohibido por aquel entonces en Hungría). El condenado apeló la decisión al Tribunal Europeo de Derechos Humanos por violación del Art.10 del Convenio Europeo de Derechos Humanos, artículo que recoge el derecho a la libertad de expresión.

El Tribunal en aplicación de lo recogido tanto en la letra como el espíritu del artículo, considera que,

Considerando que el derecho a la libertad de expresión constituye una de las esencias de la sociedad democrática y una de las condiciones básicas para su progreso (…) [Que] el Art.10.2 es aplicable tanto a “información”, “ideas” que son favorablemente recibidas, si no también a aquellas que ofenden o molestan, pues son éstas las demandas del pluralismo y la tolerancia, sin las cuales no hay “sociedad democrática”.

Tras este alegato general, el Tribunal se centra en el caso concreto:

El Tribunal considera que en este caso la decisión del demandado de portar una estrella roja en pública debe de ser considerada como un modo de expresión de sus inclinaciones políticas, lo cual entra en el espectro del Art.10.

 (…)

 No hay ninguna evidencia que sugiera que hay [en Hungría] un peligro real y presente o ningún movimiento o partido político que pretenda restaurar una dictadura comunista (…)  Consecuentemente mayor cuidado debe de ser llevado en aplicación de cualquier restricción, especialmente cuando el caso versa sobre símbolos con múltiples significados. En tales situaciones, el Tribunal percibe claro riesgo de que una prohibición total pueda perjudicar a su uso en contextos en los cuales la restricción no estaría justificada. (…) [La estrella roja] no puede ser entendida como un símbolo exclusivamente representativo del totalitarismo comunista, ya que esa estrella sigue simbolizando el movimiento obrero internacional”.

 (…)

 El Gobierno no ha considerado que el portar la estrella roja no debe de significar exclusivamente una identificación con ideas totalitarias, especialmente teniendo en cuenta el hecho de que el demandado la mostró en un acto pacífico en su condición de vicepresidente de un partido político de izquierdas, con ninguna intención conocida de desafiar el Estado de derecho húngaro”.

He aquí lo que se comentaba anteriormente del ánimo con el que el símbolo es portado. ¿Es lo mismo portar la estrella roja enalteciendo el uso de la violencia contra aquellos que no sigan los dictados de la política comunista, que portarla en un mitin en defensa de los derechos de los trabajadores? Seguramente no. En igual situación nos encontramos si vemos a una persona portando un libro religioso en cuya portada se encuentre una cruz gamada: a pesar de que esté prohibida en numerosos países, nadie pensaría que están defendiendo los crímenes del nazismo.

Este último razonamiento fue el que llevó al Parlamento Europeo a publicar la declaración 009/2005 de 21 de febrero de 2005, sobre el reconocimiento del significado histórico de la esvástica, oponiéndose a su general prohibición en todos los Estados miembros. Y es que:

“Pide a la Comisión Europea que no considere una prohibición de la esvástica, sino que anime a los Estados miembros a educar a la población sobre la historia de la esvástica como símbolo pacífico y religioso, al tiempo que condenan su utilización para la xenofobia, el odio racial y la extrema derecha”.

Siguiendo lo ya considerado por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, y esta resolución del Parlamento Europeo, considero personalmente que la prohibición de estos símbolos en países que han sufrido dictaduras tan terribles es totalmente comprensible, defendible y totalmente justificada en todos los aspectos, garantizando así en todo momento el derecho a la reparación de las víctimas. A pesar de esto, y en mi opinión, la defensa de la libertad de expresión ha de ser siempre y en todo momento la regla general, siendo mucho más conveniente una educación en el respeto y en los valores representados por los derechos humanos que la proliferación de leyes que prohíban usos y costumbres no deseadas por la mayoría de la sociedad. El enaltecimiento de regímenes totalitarios como los aquí comentados es siempre condenable y necesariamente punible por las leyes del Estado (atendiendo siempre al principio de proporcionalidad), sin embargo, debe de ser debidamente completado con una educación en el rechazo ante ideologías de un carácter represivo como el nazismo o el comunismo stalinista. No hemos de caer en una simple prohibición de su exaltación, pues nos llevaría al polo opuesto: la mera represión estatal.

Una mejor educación en valores democráticos supondría menores políticas de limitación del derecho a la libertad de expresión en el futuro.

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 FUENTES

PARLAMENTO EUROPEO, Declaración del Parlamento Europeo sobre la proclamación del 23 de agosto como Día Europeo Conmemorativo de las Víctimas del Estalinismo y del Nazismo, 23 de septiembre de 2008. http://www.europarl.europa.eu/sides/getDoc.do?pubRef=-//EP//TEXT+TA+P6-TA-2008-0439+0+DOC+XML+V0//ES

PARLAMENTO EUROPEO, Declaración 009/2005, sobre el reconocimiento del significado histórico de la esvástica, 21 de mayo de 2005.

Sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, caso Vajnai c. Hungría, 8 de julio de 2008. http://hudoc.echr.coe.int/sites/eng/Pages/search.aspx#{“fulltext”:[“Attila Vajnai”],”documentcollectionid2″:[“GRANDCHAMBER”,”CHAMBER”],”itemid”:[“001-87404”]}

ABC COLOR, “Hungría anula ley que prohíbe exhibir símbolos comunistas o nazis”, 20 de febrero de 2013. http://www.abc.com.py/internacionales/hungria-anula-ley-que-prohibe-exhibir-simbolos-comunistas-o-nazis-541082.html

LA REPÚBLICA, “Moldavia prohíbe el símbolo de la hoz y el martillo, a pesar de que el partido comunista es el más votado”. http://www.larepublica.es/2012/07/moldavia-prohibe-el-simbolo-de-la-hoz-y-el-martillo-a-pesar-de-que-el-partido-comunista-es-el-mas-votado/

LA INFORMACIÓN, “Polonia, alborotada por una nueva ley que prohíbe los símbolos comunistas”. http://noticias.lainformacion.com/mundo/polonia-alborotada-por-una-nueva-ley-que-prohibe-los-simbolos-comunistas_RyZrIt9Z4kixqVsehXWFv4/

EL PAÍS, “Alemania permite la esvástica si es para luchar contra el nazismo”. http://elpais.com/diario/2007/03/15/internacional/1173913218_850215.html

EL PAÍS, “¿Penalizar la negación del holocausto?”. http://elpais.com/diario/2007/01/21/domingo/1169353831_850215.html

LIBERALISMO.ORG, “UE, propone prohibir el martillo, la hoz, y la esvástica”. http://www.liberalismo.org/foros/5/0/99421/

¡ES LA GUERRA! El blog de Jesús Hernández, “La esvástica, prohibida”. http://es-la-guerra.blogspot.nl/2007/01/la-esvstica-prohibida.html

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Un comentario en “La prohibición de la simbología comunista y nazi en Europa”

  1. Hola, Jorge: muy buen aporte a mi mentalidad latina y que no comprende aún qué tan grave puede ser que postee algo con una esvástica, cuando desde niña tuve consciencia de su significado tanto por la parte nazi como por la india.
    Traigo ahorita un pleito con mi marido (alemán) porque subí en un grupo de mexicanos en Alemania una imagen que hace un asimilación del régimen nazi con el régimen israelita (tras los tristes acontecimientos en Palestina). Pues se ha puesto a decirme que quite eso de inmediato porque puedo ir a parar a la cárcel.
    Yo sabía de este caso de las playeras anti-nazi y le comenté que no estoy haciendo ese posteo para darle valía a una ideología (de por sí estúpida y racista), puesto que la ley no castiga cuando usas el símbolo a favor de combatir ideologías racistas.
    Me caaaaaanso….

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